18 de mayo de 2008

Nota informativa

Mujeres con poder
Por Karina Moreno Rojas

¤ Beneficencia, labor de las mujeres.
¤ “La Primera Dama es una función, no una persona”: Sara Sefchovich
¤ Dos tipos de mujeres en política: las que acompañan al poder y las que lo poseen.

México (Aunam) 8/05/08. Para Sara Sefchovich, articulista semanal del periódico El Universal, existen dos tipos de mujeres dentro de la política mexicana: aquéllas que acompañan al poder y las que poseen poder en sí mismas.
Con motivo de la tercera sesión del ciclo de conferencias titulado Temas actuales de la sociedad mexicana, que se lleva a cabo en la Casa de las Humanidades, la también comentarista del programa Monitor aseguró que a lo largo de la historia el papel del sexo femenino cercano al poder “era y sigue siendo hoy, hacer beneficencia… cuidar huérfanos, viejitos, cuidar heridos… todas las mujeres lo han hecho desde el virreinato hasta la actualidad”.
Y añadió que el voluntariado no es una gratuidad de las esposas de los presidentes, sino una obligación del Estado y de las instituciones. “La Primera Dama es una función, no una persona”.
Sefchovich ha realizado estudios sobre las mujeres con poder desde el virreinato (siglo XVIII). Ha estudiado aquéllas del siglo XIX, periodo al que consideró “el más oscuro para las mujeres, porque se creía que tenían que estar en la dulce penumbra de la casita” y, al siglo XX, el cual señaló ser el más importante, debido a que en éste es cuando tiene mayor relación e influencia con el poder.
Inició su relato con la historia de Sara Pérez, esposa de Francisco I. Madero. Esta pareja fue la primera en compartir el poder de forma pública. “Sarita organizó las agrupaciones Hijas de Cuauhtémoc”, que eran mujeres revolucionarias interesadas en las problemáticas políticas del país.
La doctora en Historia por la UNAM, aclaró que fue precisamente con Sara Pérez que se dio paso a las obligaciones de las ahora conocidas “primeras damas”, término inventado por los estadounidenses para referirse a la pareja de George Washington en añoranza a las monarquías europeas abandonadas.
Las obligaciones mencionadas fueron: hacer beneficencia “que representa el trabajo oficial”, compartir las críticas que reciben sus maridos y sobre todo realizar campañas que rescaten el altruismo, pues lo más importante es lo simbólico, es decir, que la ayuda y regalos que ofrecen las esposas de los presidentes aparenten ser la solución a las problemáticas sociales, aunque no se acabe en realidad con la desnutrición, la pobreza, el hambre, el desempleo, etc.
La conferencista afirmó que la primera dama en hacer labor diplomática fue María Tapia, segunda esposa de Álvaro Obregón. Posteriormente, llegaron a escena mujeres de bajo perfil como: Natalia Chacón, consorte del presidente Plutarco Elías Calles, seguida por Josefina Ortiz, cónyuge de Pascual Ortiz Rubio.
No fue sino hasta la presidencia de Emilio Portes Gil cuando su esposa, Carmen García González, “formó La gota de leche, que es el lejano origen del Desarrollo Integral de la Familia (DIF)”, éste ayudó a niños pobres y necesitados, aunque efectivamente no terminó con la miseria mexicana, pero aparentaba hacerlo.
Durante el siguiente sexenio que tuvo como representante del poder ejecutivo a Abelardo L. Rodríguez, Hilda Sulivan, su compañera, encabezó dos misiones: la primera fue una campaña en toda América Latina para reverenciar las banderas; y la segunda, fue escribir un libro dirigido a las madres mexicanas que constantemente sufrían por pobreza y la muerte de sus hijos enfermos, mismo en el que “les daba consejos para que no se les murieran sus hijos… comer frutas y verduras, tener una habitación para cada hijo, alimentarlo bien…”, comentó sarcásticamente Sefchovich.
A la llegada de Lázaro Cárdenas a la presidencia, el gobierno sufrió fuertes cambios, no así las funciones de la primera dama, doña Amalia Solórzano, misma que ni siquiera tuvo el permiso de su esposo para intervenir en la política mexicana, pues a consideración de éste “las mujeres no son elegidas por la gente, sino el mandatario” expresó la investigadora de tiempo completo desde hace 30 años del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la UNAM.
Soledad Orozco, doña Chole pareja de Manuel Ávila Camacho, “fue una mujer movidísima, hizo muchas campañas para repartir regalos a los pobres… recibió a Roosevelt y a su esposa… le puso calzones a la Diana Cazadora”, además de que en su época se creó el 10 de mayo como Día de las madres en respuesta a las movilizaciones femeninas del norte del país.
Cabe mencionar que “todas las esposas de los presidentes han sido fervientes católicas… muy religiosas” y han mantenido una relación muy estrecha con la Iglesia, excepto el matrimonio de Cárdenas pues sólo se casaron por el civil, por ello se puede entender la exageración del pudor al tapar a la Diana Cazadora, argumentó la autora de Demasiado amor (1991).
Posteriormente, Beatriz Velasco Mendoza, casada con el ex presidente Miguel Alemán, no hizo gran cosa, sólo creó Pro Nutrición, institución que se encargó de cumplir con las funciones de beneficencia que toda primera dama debía hacer. De igual forma, María Isaguirre, consorte del presidente Ruíz Cortines, cumplió con sus obligaciones de ayuda a los desprotegidos, además de ser la primera mujer que votó.
Sefchovich manifestó que la mujer de Adolfo López Mateos, Eva Sámano, fue una de las más importantes, pues creó “un instituto enorme” el Instituto Nacional de Protección a la Infancia (INPI). Mismo que al siguiente sexenio desaparecería debido a caprichos de la esposa del presidente Gustavo Díaz Ordaz, Guadalupe Borja, quien fundó el Instituto Mexicano de Atención a la Niñez (IMAN) y le quitó financiamiento al INPI con la intención de dejarlo en el olvido al igual que a su creadora.
Durante el sexenio de Luis Echeverría, María Esther Zuno, su cónyuge impulsó un programa de protección a la niñez, “otro de capacitación para parir y trabajo de voluntariado… y creó las fábricas de Nutrim para darle galletas nutritivas a los niños dentro de los desayunos escolares”.
José López Portillo y su “esposa”, Carmen Romano, se “vuelven a juntar para la presidencia”. Ella se deshizo del voluntariado y creó Fonapas (Fondo Nacional para Actividades Sociales) un “programa musical que fortaleció a la niñez”, planteó la ganadora de Mención Honorífica por el Club de Periodistas en México en 1997.
Y agregó “a Paloma Cordero, compañera de Miguel de la Madrid, no le quedó otra cosa que el bajo perfil… ser muy discreta” pues tuvo como antecesora a una mujer controvertida como lo fue Romano; sin embargo, cumplió con sus obligaciones heredadas e incluso se interesó por sectores poco vistos anteriormente como los viejitos, los adolescentes y las adicciones.
Otra de perfil muy bajo fue Cecilia Ocelli, desposada con Carlos Salinas de Gortari, misma “que nunca le hizo quedar mal a su esposo, pero él sí le hizo pasar momentos muy malos”, ya que a ella le cobraron todas las deudas de su marido, tuvo que tolerar la infidelidad de Salinas y, además, éste nunca le agradeció sus acciones de beneficencia durante los informes de gobierno.
Ahora bien, el caso de Nilda Patricia Velasco, cónyuge de Ernesto Zedillo Ponce de León, es peculiar, “ella llega prácticamente por accidente y entra en pánico… no quiere, cree que van a matar a Zedillo”. Se la pasó acompañando a su esposo a todos lados y causó con esto problemas de protocolo. “Ella de plano abandona el DIF… sino desapareció fue por las esposas de los gobernadores que se partieron el alma”, indicó Sefchovich.
Y llegó el 2000 y con él lo insólito en México: un presidente soltero, Vicente Fox Quesada. Más adelante se casó con la señora Martha Sahagún, que más allá de las actividades de beneficencia, hizo política, pero se olvidó de los proyectos anteriores pues “ella sola quería cambiar a México” y ayudar a los niños, ancianos, mujeres, indios, inmigrantes, etc.
“Hoy tenemos a una mujer de bajo perfil desgraciadamente”, pues Margarita Zavala, esposa de Felipe Calderón Hinojosa presidente de México, entró a la política antes que su marido y es una mujer preparada, precisó la articulista. También lamentó mucho su poca participación pública y la influencia que tiene que hacer detrás del reflector, debido a que su antecesora, Martha Sahagún, fue una mujer extremadamente controvertida.
“¿Por qué parimos mujeres sumisas y controvertidas?”, preguntó la ponente a manera de conclusión. Acto seguido, puntualizó la existencia de dos tipos de mujeres: aquéllas que sólo acompañan al poder estando detrás de sus maridos e influyendo de forma velada, mismas que pueden ser de bajo perfil o controvertidas; y las que tiene el poder en sus manos por sí mismas como Beatriz Paredes, Elba Esther Gordillo o Amalia Hernández, grupo del cual saldrá, sostuvo, la posible primera presidenta de México.

Crónica

La última venta puma del torneo
Por Karina Moreno Rojas.

Con las banderas ondeando y los negocios puestos, se aprecia al estadio olímpico universitario lleno de “pumas” que sin importar el fuerte sol e ignorando las gotas de sudor que resbalan por sus caras, esperan con ansia en la taquilla el momento de pedir su boleto para tener acceso al que podría ser, el último enfrentamiento del equipo del Tuca Ferretti.
“¿Todavía tienes de pebetero?... dame dos”, solicita un joven en taquilla a pesar de los letreros que anuncian que los boletos en pebetero están agotados. Pero su poco interés en estos últimos le ha permitido obtenerlos y, con una sonrisa en el rostro, toma a su novia de la mano para dirigirse hasta la entrada de acceso al estadio.
“Pásele barato, aquí sí reina, todo barato… la playera azul a 80 ¿se la muestro?, aguas frescas, mire no más a 20 el par lleve los bonitos aretes pumas, de a 100 la gorrita amiga, ¿lo maquillamos joven? Para que se vea que usted si es puma…”, éstos son algunos de los tantos comentarios que se escuchan alrededor del estadio. Es todo un mercado de productos futbolísticos, hay tenis, playeras para grandes, niños y bebés, calcetines, bufandas, gorras, llaveros, plumas, lentes, collares, almohadas, chanclas, paleacates, sudaderas, pans, etcétera. Y no pueden faltar las garnachas, los antojitos, las tortas “de a 15”, los refrescos, aguas, paletas, esquites, elotes, chicharrones, sopes, entre otros.
En las entradas, la vigilancia y revisión es excesiva, “¿acaso somos delincuentes o qué?”, pregunta una señora muy molesta después de ver que sus hijas son revisadas al extremo, incluso tienen que quitarse los pasadores o cucas que portan en la cabeza para detener sus paleacates. Al llegar al acceso número 30, nuevamente hay una fila para otra revisión. El paso es lento. Se escuchan los goyas y gritos de aliento al equipo universitario, la gente se desespera:
--¿cómo es posible que haya otra revisión?
-- que no ves que de éste lado esta la rebel, la seguridad es mucho más pesada, nos vamos a tardar en entrar.
--pero ya está el himno
--ni modo, ¿Qué quieres que haga?
Por fin, dentro del estadio se abandona el bullicio de la venta oportuna de quienes se ganan la vida abaratando productos durante cada torneo de Clausura, el 2008 no ha sido la excepción; sin embargo, adentro hay que lidiar con otra lucha, encontrar un lugar donde instalarse.
Al caminar por los pasillos, pasando de la puerta 30 a la 29 y de nuevo regresando a la 30, se percibe un olor fuerte y desagradable: “mota, están fumando mota, ¡ya ni la chingan!”, exclama un papá molesto mientras observa a su esposa y carga a su niño, llevándolos en sentido contrario a la porra de la rebel.
El partido, Pumas contra Pachuca, comienza. La gente grita y se emociona, los pumas se lanza con todo pero los logros son pocos, aunque hay llegadas no se concreta la jugada y todo se queda en “ya merito lo metían”. Los vendedores de papás, cueritos, palomitas, tortas, cervezas, aguas y refrescos obstruyen la visión de unos, mientras otros solicitan su venta “¡ey papas! por aquí ¿a cuánto? ¿20? Que pinches caras, ¿pues que hacen, me ponen buenote?”.
“Así no, pégale fuerte, ay burro, que así no… del otro lado… tener que salir campeón en éste año, ustedes ponen los huevos y yo alentando, hace mucho tiempo la vuelta yo quiero dar vamos pumas no me pueden fallar, vamos UNAM, vamos UNAM, vamos UNAM…”, se escucha cantar a una niña no mayor de siete años, misma que, con su mano derecha levantada y moviéndola al ritmo de la porra y con su gorra puma que apenas si le recoge los cabellos que le molestan en la cara, grita y se enoja porque Esteban Solari “no más está de güey”.
A pesar de los intentos y de las buenas actuaciones del portero veterano Sergio Bernal, Pumas no consiguió ningún punto. Se creyó que Francisco Palencia podía hacer el milagrito entrando en el minuto 79 pero no, aunque el jugador tuvo buenas intervenciones, el tiempo no le alcanzó para coronarse con un gol.
La afición molesta, grita en descuerdo con las decisiones que el Director Técnico de los Pumas a determinado al sacar a Sambueza y meter a Iñiguez en el minuto 66, “¡no la chingues Tuca! Mejor saca al pendejo de Solari, ni se mueve, parece cojo”.
Sin un gran espectáculo por parte de los dos equipos, el encuentro termina con un decepcionante 0-0. Los Tuzos se retiran preocupados, en espera del desenlace del partido Puebla-Atlante, mismo que les determinará su pase a la liguilla.
Por su parte, los Pumas agradecen a su fiel y benévolo público que a pesar de presenciar poca actividad futbolística de calidad durante todo el torneo Clausura 2008, apoyan a su equipo con su acostumbrado “cómo no te voy a querer, cómo no te voy a querer…” al cuarto para las dos y, poco después “no pasa nada, no pasa nada a la salida se los lleva la chingada”. Con 20 unidades Pumas queda fuera de la liguilla. Pachuca con 22 tiene la esperanza de aún acceder a ella.
El desalojo del lugar es lento. Todos los aficionados pumas, quemados de los brazos y rostros, con hambre y fastidiados ante un sol que deslumbra y acalora sin distinciones, tienen que esperar la retirada de los pocos asistentes tuzos.
Un pleito atrae la atención de quienes esperan tener la oportunidad de salir por el túnel 30. Una mujer vestida con licras negras y playera azul puma coloca sus playeras para vender en una de las gradas cercanas al túnel. Los asistentes tratan de avanzar y le pisan sus playeras, el hombre que acompaña a la mujer avienta a quien antes piso la mercancía, la trifulca inicia. Un policía se acerca y mientras la mujer le explica “la necesidad enorme” que tiene de vender al mismo tiempo que saca más playeras, los hombres continúan insultándose “no sabes con quien te estás metiendo estúpido”, dice uno y el otro le responde “porqué venden adentro, el estadio es para ver fútbol, vendan a fuera como todos los demás”.
La fila hacia el túnel 30 comienza a avanzar. Atrás se quedan los reclamos y enojos. Al cruzar la puerta de acceso, de nuevo el bullicio. La gente compra a pesar de que su equipo empató y quedó eliminado para la liguilla. La emoción esta presente y a todos se les ha olvidado los pleitos, la mota, el ruido de los vendedores, los precios tan altos, el sol desgastante, el hambre y sobre todo, la pésima actuación de los Pumas durante todo el torneo, “ahora pues a esperar el próximo año, a ver si corren con más suerte”, expresan algunos pumas.

Guía para la publicación de libros de Datus C. Smith

Para vender, hay que saber…


Es importante reconocer el valor que representa el departamento de ventas, al cual quizá se le debería conocer como de distribución, pues sus preocupaciones y funciones no se limitan a la parte económica, sino que va más allá cumpliendo con la satisfacción de hacer llegar un libro de calidad a los diversos consumidores.
Como menciona el autor Datus Smith en el libro Guía para la publicación de libros, el proceso de comercialización “tiene la misma validez para un instituto de investigación que para una institución no lucrativa, preocupada no necesariamente por la venta, sino por hacerlos llegar [los libros] a los lectores… la labor de este departamento debe ser vista con respeto… por la satisfacción de necesidades sociales. Si no hay lectores, no existe justificación para la existencia de la industria editorial.”[1]
Ahora bien, hay diversas formas de vender un libro. Según el tipo de clientes tenemos: 1) los individuales, 2) las instituciones, 3) vendedores al menudeo y 4) mayoristas. Los individuales son aquellos que tienen acceso al libro a través de promociones, internet, librerías propias de la editorial, distribución masiva, clubes, sistemas de suscripción, entre otros.
Con instituciones nos referimos a las escuelas y bibliotecas principalmente, que piden una gran cantidad de libros en volúmenes de miles, esto es por razones de uso, es decir, se solicitan libros de texto, de consulta, para niños y de alfabetización, todos ellos representan facilidades de textos de apoyo para los aprendices o consultores de la biblioteca.
Los vendedores al menudeo son las librerías, clubes de libros, por correo o suscripción y ambulantes. Estos venden el producto a los interesados de forma personal y de uno por uno. El caso de los mayoristas es otro muy distinto, son como intermediarios entre el consumidor y las editoriales, ciertamente no venden de forma directa e inmediata al público, pero se encargan de que éste consiga lo que desea a través de las instituciones o vendedores al menudeo.
De forma específica los mayoristas representan un gran negocio y facilidades, pues muchas veces cuentan con almacenes y bodegas que disminuyen los costos de la editorial en el momento de hacer llegar los libros hasta las librerías o instituciones o demás solicitantes. Además, cada mayorista representa una amplia posibilidad de hacer llegar el material de las editoriales a más puntos de ventas, pues como menciona el autor “ni la editorial más grande puede establecer contacto permanente con todos los vendedores del país, pero un mayorista que distribuye libros de muchas editoriales sí puede hacerlo”[2]. Cabe mencionar que los dos últimos tipos de vendedores reciben descuento de parte de las editoriales.
Una vez instalado el libro en el sitio de venta, el siguiente paso será el proceso que se desenvuelve para dicha venta. Éste consta de tres puntos: la promoción, la obtención de pedidos y la entrega de los mismos.
A través de la promoción se logra que el cliente conozca la existencia del libro, el tema que maneja y las virtudes que posee y que puedan resultar de su agrado o como un material valioso que le permita conocer más o despejar dudas y necesidades. De lo que se trata es de realzar las cualidades de la obra para convencer al cliente de que la compre.
El siguiente paso es la obtención de pedidos. Aquí las editoriales mandan a librerías, bibliotecas, escuelas y demás lugares propicios para la venta de libros, a un grupo de personas conocidos como representantes de venta, que justamente lo que representan, son los intereses de las editoriales, por lo que viajan en busca de nuevos clientes que se interesen en el consumo de los productos que están ofreciendo, es decir, hará una segunda labor de convencimiento (a pesar de haber sido utilizada eficazmente la publicidad). Por cada libro vendido obtendrá una comisión ya antes determinada por el grupo editorial que lo contrató.
Acto seguido, y después de una intensa labor de convencimiento a los clientes, el paso siguiente es la preparación y entrega de los pedidos. A grandes rasgos esto se refiere a empacar y enviar los libros solicitados hasta donde serán vendidos, todos ellos con su factura correspondiente.
El principal problema que se presenta en este punto del proceso es el almacenamiento de los libros, pues éstos son muy frágiles y se maltratan fácilmente, no se diga si hay a su alrededor humedad o se llegan a mojar por alguna razón… todo lo anterior generarán gastos representativos para la editorial, desde el dinero que gaste para empacar y enviar hasta los tratamientos de cuidado y mantenimiento que se debe ofrecer a los libros, como es el hecho de pastas duras o de dobles camisas contra el polvo. Al respecto, otro conflicto que llegan a enfrentar las editoriales es la devolución de libros que se dañaron al estar en exhibición, así como los medios de envío.
Y si de problemas se trata, hay muchos más que toda editorial debe tomar en cuenta si lo que quiere es salir triunfante en su venta, recuperar lo invertido e incluso obtener ganancias de su producto.
“La exportación genera problemas de tales dimensiones que muchas editoriales deciden no intervenir directamente en este terreno y dejan todo en mano de intermediarios… algunos factores que afectan el desarrollo del mercado de exportación”[3] son sin duda: las diferencias idiomáticas, los obstáculos políticos, la censura y los factores económicos.
En cuanto al idioma, éste restringe el espacio de exportación, pues no tendrá caso preparar y llevar un libro a algún lugar del planeta donde nadie lo comprará porque no lo logra entender. Al respecto cabe mencionar que el español es el idioma número uno de exportaciones en América Latina y el inglés a nivel mundial.
De los obstáculos políticos podemos mencionar: la exportación es distinta según el lugar que se visita, por lo tanto, los aspectos legales, económicos, culturales y sociales tiene un gran peso, pues pueden limitar o motivar a la observación del trabajo. De hecho, por esta razón en muchas ocasiones se utiliza a terceros países como intermediarios.
Finalmente, la censura y los factores económicos también serán representativos. Del último punto podemos ofrecer como ejemplos “las dificultades para la obtención de divisas, las diferencias entre el tipo de cambio de los precios al consumidor, la aplicación de tarifas e impuestos de importación, el costo de envío y su seguro, las dificultades para cobrar al cliente en el extranjero y el prolongado periodo de tiempo…”[4].
No podemos dejar pasar desapercibido el ISBN, Internacional Standard Book Number, conocido también como Número Estándar Internacional de Publicaciones, que es un código especial que llevan todos los libros y que sirven como forma de identificación de cada uno de ellos. “Consta de 10 dígitos, de los cuales los primeros indican el idioma y los restantes a la editorial y al título”[5].
Un aspecto relevante la forma de cobranza a las librerías, bibliotecas y demás clientes que la editorial tenga. Ésta siempre ha de ser bien intencionada, con respeto y honestidad y en la cual valdría la pena ser flexibles y condescendientes en tiempos de pago, pues de eso dependerá que en futuras adquisiciones tengan en cuenta a la editorial.
Entraremos en un campo muy importante para las ventas: los factores que influyen en ellas y que determinan la producción y obviamente, la venta del producto. Como factores ajenos determinados por personas que no tienen que ver directamente con el libro, se consideran: la calidad, el prestigio del autor, la actualidad del tema tratado y lo atractivo de su diseño, elementos que ya fueron analizados en apartados anteriores, en los cuales los protagonistas fueron el editor, el corrector de estilo, el diseñador, entre otros.
Los factores, que afectan en cuestiones de ventas de libros son: el precio al público, el descuento, el crédito, la posibilidad de devolución, la promoción, el servicio y la calendarización.
El precio al público, yo lo considero como el elemento más importante, sin quitar méritos a los demás; en realidad pienso que es el que más influye debido a su proximidad con el consumidor, del precio dependerá, en muchas ocasiones, la decisión de comprar o no un libro, revista, etc. Antes que nada se deberá considerar las necesidades e intereses del público sobre el libro que se ofrece, a mayor necesidad mayor puede ser el precio porque se sabe que será comprado.
Otro elemento a considerar es el precio de las empresas competidoras, si ellas lo tienen más barato y es de la misma calidad, la pérdida de dinero será devastadora y ni siquiera se podrá recuperar lo invertido. Otros parámetros a considerar son: el precio en función de los costos de producción (para recuperar mínimo lo gastado o invertido) o precio por página, la manufactura y la comercialización, el descuento a libreros y consumidores y la probabilidad de agotar la edición o de quedarse con libros (conocido como punto de recuperación, pues se debe obtener mínimo el dinero que fue invertido, y así evitar las pérdidas).
Al respecto uno de los principales errores que las editoriales llegan a tener es el crear ediciones limitadas (según ellos para que no se les queden libros) que son de precios altos; sería mejor crear productos de precios bajos y de gran aceptación dentro de los consumidores, así éstos comprarán bastante y de ésta manera habrá venta suficiente para recuperar lo invertido e incluso tener ganancias.
En cuanto al descuento, sucede que por intentar ahorrarse los descuentos a los libreros, vendedores al menudeo y mayoristas, entre otros, los editores comienzan vendiendo en sus propias librerías (aquellas que pertenecen a la editorial), pero con ello limitan mucho su red de distribución y alcance de venta. Es por esto que al final, se dan cuenta de la necesidad de llegar a más mercados y aceptan negociar.
Como menciona el autor, “cada editorial debe tener en cuenta múltiples factores… 1) el descuento debe ser suficiente para incentivar al comerciante, y mayor si se trata de libros que no tienen una venta asegurada, a diferencia de los que se venden por sí mismos, y 2) igualdad en el trato a libreros que compiten entre ellos por lograr la misma venta y que la editorial necesita conservar como amigos”[6].
El crédito es el plazo o lapso que la editorial ofrece a sus clientes para liquidar sus adeudos luego de haber recibido los libros, aspecto en el cual ya mencionamos que debe ser condescendiente por conveniencia. Dentro de las ventajas principales que ofrece tenemos: “permite al librero con escaza solidez monetaria pedir libros con la esperanza de que algunos serán vendidos y proporcionarán dinero antes de pagar la factura, permite a los libreros de lugares lejanos donde tardan semanas o meses en llegar los pedidos, comprar libros sin amortizar su capital y estimula a los comerciantes para conservar entre sus existencias algunos libros a pesar de no venderlos”[7].
En cuanto al sistema de devoluciones de libros, éste resulta de suma importancia ya que por un lado las librerías, al no vendérseles los libros y representar esto un obstáculos para nuevas adquisiciones, les gustaría regresar las obras no vendidas. Por su parte, la editorial no quisiera aceptar ninguna devolución pues esto representa fracaso y pérdidas. Por ello “a veces se establece la cantidad de devoluciones permitidas como un porcentaje de las compras totales del cliente a lo largo del año anterior… toda editorial prudente debe aceptar los libros que quedan cuando está a punto de terminar una edición”[8].
Como ya vimos, la promoción atraerá compradores por ello su importancia. El servicio que la editorial brinde a la librería también contará. Éste se traducirá en precisión y rapidez para surtir los pedidos, la manera en que se empaquetan los libros para protección de éstos, la puntualidad y la cortesía con que se dirija la editorial.
Por último, la calendarización se refiere al proceso y salida del libro, es decir, tanto de la época del año en que se venderá la obra como de la fecha de producción (tiempos considerados por cada elemento del proceso) y promoción para dar a conocerla.
Finalmente, será relevante en toda editorial (sea grande o pequeña) el tener una buena comunicación entre todos sus departamentos. Por ejemplo, el de ventas puede proporcionar ideas sobre posibles temas de próximos libros por encargo, el trabajo del diseñador e impresor será determinante para el aspecto visual del producto y esto a su vez de la cantidad de ventas. Otro ejemplo, es la relación con el departamento de contabilidad, mismo que se encarga de las cobranzas, cuentas, campañas de promoción y registro de comisiones que afectan directamente el departamento de ventas.
Como se puede ver, es de suma importancia una estrecha relación entre los departamentos, ya que unos necesitan de los otros. Incluso, el departamento más afectado de la mala comunicación es precisamente el de ventas, esto se da por lo general porque se llegan a considerar a sí mismos como el grupo más importante al ser los que ingresan dinero (de recuperación y ganancias) a la editorial; sin embargo, deben considerar que sin el trabajo de los demás y la producción de las obras, su departamento ni siquiera existiría.


BIBLIOGRAFÍA:
SMITH Datus C. Jr., Guía para la publicación de libros, México, Edit: Asociación de Editores de Instituciones de Educación Superior de México y Universidad de Guadalajara, 1966, 1ª edición en español 1991, p. 110-130.

[1] SMITH Datus C. Jr., Guía para la publicación de libros, México, 1966, 1ª edición en español 1991, p. 110.
[2] Ibid., p.: 113.
[3] SMITH Datus C. Jr., OP. CIT., p. 113.
[4] Ibid., p. 115.
[5] [5] Ibid., p. 118.
[6] SMITH Datus C. Jr., OP. CIT., p. 124.
[7] Ibid.
[8] SMITH Datus C. Jr., OP. CIT., p. 125.

5 de mayo de 2008

Guía para la publicación de libros de Datus C. Smith

¡Y con ustedes… composición, impresión y encuadernación de un libro!

Dentro del proceso de producción de un libro, entre el diseñador y corrector con respecto al editor, se encuentra la importante tarea de la impresión de la obra. Lo cual a su vez representa toda una aventura para quien lo realiza, pues es la encargada de darle la forma física de un libro, de hacer la transformación de un texto a una verdadera obra maestra.
“Los impresores, son fabricantes industriales. Emplean maquinaria y materias primas para producir ese objeto mágico que llamamos libro. Al menos teóricamente, la imprenta no se preocupa por el contenido… o si alguien deseará comprarlo, y a menos de que el editor vaya a la quiebra, el impresor requerirá el pago de su trabajo aunque éste no venda un solo ejemplar”[1], menciona Dathus Smith en su libro Guía para la publicación de libros.
Lo anterior resulta interesante sobre todo si se considera que una imprenta tiene tanta relevancia como la misma casa editorial, pues será la responsable de entregar trabajos de calidad, vistosos al público en su realización, aunque la planeación e ideas de diseño no sean parte de sus responsabilidades. Por ello, un editor se fija en la prosperidad de la imprenta, de su maquinaria y modernización en técnicas de trabajo, así como también el impresor “se interesa por las ventas de la editorial, ya que si ésta tiene éxito, será una fuente regular de trabajo en el futuro”[2].
Ahora bien, existen tres procesos básicos, que resultan ser responsabilidad del impresor, en la manufactura de un libro: la composición, la impresión y la encuadernación, cada una con especificaciones y formas de trabajo especiales. A continuación explicaré brevemente cada una de ellas.
Composición: “consiste en el arreglo de las palabras que serán reproducidas con la impresión de la página. Dependiendo del tipo de composición empleado, en tipos metálicos o en hojas de papel serán las pruebas compaginadas resultantes, de las cuales se obtendrá el negativo que será transportado a la placa de impresión”.[3]
Dentro de las formas de composición están: la composición manual, muy utilizada en países de mano de obra barata como lo son los que están en vías en desarrollo o tercermundistas, porque es el más económico y capaz de aumentar su producción; sin embargo, es incapaz de aumentar la velocidad de realización. Otras dos desventajas lamentables son la disminución de calidad del trabajo (poca precisión) y el desgaste marcado y constante de los tipos usados para la impresión.
Existe lo que se le conoce como impresión mezclada, que es aquella donde se mezclan la manera manual tradicional con el uso de maquinas modernas. El uso de estos métodos mecánicos a través de monotipos[4] acelera la producción y la vuelve más flexible.
Es importante diferenciar entre el uso de monotipos y linotipos o intertipos. El primero es muy recomendable para la reproducción de fórmulas, tablas, textos árabes, etc. Los segundos, “que producen líneas completas de letras en lugar de tipos individuales” y que el método consta en una línea fundida, es práctico porque últimamente se ha utilizado para la impresión a través de negativos fotográficos.
Otros dos métodos para la composición, pero que nada tiene que ver con formas mecánicas sino mas bien fotográficas reproduciendo en papel o película, son la fotocomposición y el nuevo sistema Desktop publishing.
La fotocomposición es por “medio de un sistema electrónico, estas máquinas reproducen la imagen de los caracteres en una película o papel fotográfico en el arreglo deseado. La película directa o el negativo de la impresión fotográfica se emplea para ser transportado a placas offset o impresión letterpress”[5].
En el caso de Desktop publishing, que surge a mediados de los 80, es la integración de viejas formas de tipográficas a la computadora. Se utiliza mini computadoras que componen páginas en papel que serán tomadas por una cámara y transportadas a placas para impresión offset.
Es importante mencionar la manera de la composición de las ilustraciones. Cuando son en blanco y negro o a color, indistintamente se aplicarán dos formas de abordaje: por línea[6] o de tono continuo[7]. La única diferencia significativa en color y no color es precisamente el uso del cyan, magenta, amarillo y negro para dar en conjunto las tonalidades deseadas.
En cuanto al segundo punto del proceso, la impresión, consiste en la aplicación de tinta al papel, es decir, pasar el escrito a tinta. También existen diversas formas de impresión, una de ellas es la impresión directa con tipos metálicos (letterpress). Esta inició con tipos y después pasó a placas, dentro de las ventajas que maneja están: que hay menos desgaste de las placas, que el almacenamiento es fácil, que hay ahorro en la recomposición por encima del gasto de almacenamiento y sobre todo, que con el uso de placas hay un beneficio impresionante que se refiere a la rapidez con que un libro puede ser reimpreso.
Otra forma de impresión es la litografía conocida también como planografía. En ésta la impresión se realiza a través de una placa plana así la tinta se adhiere sólo a la parte superior que utiliza los símbolos; “cuando el papel se encuentra entre el cilindro cubiertos con blanket y la prensa, la tinta es transferida al blanket y entonces pasa al papel”[8] . Dentro de sus desventajas es lo reducido de su área de impresión (4 páginas); por el contrario, lo ventajoso es que puede imprimir composiciones de dibujos, fotos y texto simultáneamente.
La siguiente forma de impresión es sin presión. Ésta es un método novedoso capaz de reproducir pocas ediciones de manera rápida e instantánea, es mejor conocida como fotocopiado o xerografía (ya que la líder en crear las máquinas que se utilizan es Xerox). En esta forma de impresión lo que se utilizan son imágenes electrostáticas.
Las desventajas es que no se han solucionado los problemas de los medios tonos y colores, por lo que es imposible hacerlo y hay deficiencias con muchas manchas por ello. otra más, es el nulo respeto (o poco si es que existe) a los derechos de autor y de impresión, llegando a no pagar nada y sí reproducir textos.
La última forma de impresión es la serigrafía. En ella se utilizan pantallas de seda, nylon, algodón y malla metálica. No es viable para la impresión de libros, por el gasto que representa, pero sí para cantidades pequeñas o carteles. Principalmente es utilizado en el ámbito editorial para la impresión de imágenes.
Finalmente, la encuadernación. “Cuando las hojas se están imprimiendo, salen de las prensas en pliegos con 8, 16, 32 y hasta 64 páginas. El proceso de encuadernación implica doblar y compaginar las hojas de alguna forma, refilar las orillas y colocarles cubierta protectora”[9].
El doblado se puede hacer a mano o con máquinas dobladoras, cuando la imprenta es pequeña se hace de la primera forma por lo general. Después sigue el acomodo de las hojas según como aparecerán en el libro, éste punto también se realiza a mano por lo general; sin embargo, hay grandes imprentas que manejan bastidores o mesas giratorias. El siguiente paso es sujetar las hojas, esto puede ser con grapas, hilos y pegamento, esto dependerá de si la pasta a utilizar es dura o blanda y de la cantidad de hojas que conforman el escrito.
El autor comenta la diferencia entre la encuadernación americana, que es cuando se pega con puro pegamento haciendo la labor rápida y barata, y la encuadernación rústica, la cual mezcla el cosido y el pegado.
Algo que no es responsabilidad del impresor, sino del editor y que tiene que ver con el proceso de formación del libro, es sin duda el conocimiento y decisión de los tipos de papel a usarse. Entre las características que el editor debe verificar son: “los materiales con que fue fabricado, peso, opacidad, grosor, superficie, color, sentido del grano, calidad para ser doblado y resistencia a rasgaduras”[10].
Como se puede ver, el proceso para la formación de un libro no es cualquier cosa, no se puede considerar como algo sencillo, sino más bien como un proceso elaborado y largo, el cual depende de las decisiones correctas de impresores y editores en conjunto y así tener éxito seguro en la realización del libro, no así en la venta de éste, pues las ventas son independientes, la única relación directa es la planeación que se hizo de la construcción de la obra buscando hacerla atractiva y lograr con ello que se venda fácilmente.


BIBLIOGRAFÍA:
SMITH Datus C. Jr., Guía para la publicación de libros, México, Edit: Asociación de Editores de Instituciones de Educación Superior de México y Universidad de Guadalajara, 1966, 1ª edición en español 1991, p. 83-94.

[1] SMITH Datus C. Jr., Guía para la publicación de libros, México, 1966, 1ª edición en español 1991, p. 95.
[2] Ibid.
[3] Ibid., pp. 96.
[4] “procedimiento mecánico de tipografía que emplea una pieza de metal para cada letra… consta básicamente de dos partes: el teclado a través del cual se hacen perforaciones en la cinta de papel; y el fundidor que moldea las letras y las ordena” según las perforaciones. SMITH Datus C. Jr., OP. CIT., p. 98.
[5] [5] SMITH Datus C. Jr., OP. CIT, pp. 99.
[6] “totalmente blancos o completamente negros en cualquier punto de la ilustración… ejemplo, dibujo sencillo con líneas formes”. Ibid., pp. 101.
[7] “que pueden presentar diferentes tonos de gris que van del negro al blanco… ejemplo, una fotografía”. Ibid., pp: 104.
[8] Ibid.
[9] SMITH Datus C. Jr., OP. CIT., pp. 106.
[10] Ibid., pp. 108.

2 de mayo de 2008

Resumen sobre Seminario de Estudios Avanzados

Conservadurismo derechista
Por Karina Moreno Rojas

¤ ¿Existe la izquierda y la derecha en México?
¤ El conservadurismo, característica de las posturas políticas actuales.
¤ Los políticos católicos integristas son representantes de la derecha e izquierda radical.
¤ Los medios de comunicación considerados como: arcaicos, interesados, antidemocráticos, manipuladores y principales culpables de la ignorancia y desinformación de la gente.

México 1º de mayo del 2008. A sólo algunos días de haber terminado el Seminario de Estudios Avanzados: ciclo de primavera 2008 en el Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la UNAM titulado Gobierno, derecha moderna y democracia en México, mismo que fue coordinado por Roger Bartra y Francisco Valdés Ugalde, las conclusiones siguen en el aire y aún no se sabe si existe democracia y derecha moderna en México.
Hay que comenzar por precisar lo que se propuso respecto a la derecha y la izquierda mexicanas. El primero que se lanzó al ruedo fue Juan Molinar Horcasitas, director general del Instituto Mexicano del Seguro Social, quien se pronunció a favor de la dicotomía entre izquierda y derecha al tener por “valores entrañables” a la igualdad y la libertad respectivamente.
Definió lo que él llamó las “libertades liberales” que son: libertad de expresión, libertad de asociación y libertad de empresa. La pregunta es ¿en cuál cabe la libertad de la mujer para decidir practicarse un aborto?, creo que, como Jorge Alcocer le dijo, “la derecha sufre incomodidad con las verdaderas libertades”.
Sesiones posteriores, Teresa Ortuño, senadora por el Partido Acción Nacional (PAN) desde el año 2006, aseguró la inexistencia de etiquetas que diferencien a la izquierda y la derecha y se autodefinió como “optimista” en pro del beneficio de la sociedad, pues “no estoy a favor de la indefinición… hay que ser distintos y distinguibles” y planteó ésta nueva clasificación, creo que pensó que a falta de dicotomías había que inventar una.
“Espero que no se sientan los de derecha identificados con el PAN, pero sí los demócratas” afirmó la panista y comentó que, aunque les consideren de derecha porque están en contra del aborto y de la Ley de Convivencia, no lo son, pues promueven cambios en pro de la población mexicana.
Salvador Abascal, hermano de Carlos María Abascal, también reconoció la dicotomía izquierda-derecha a la cual definió como “una dinámica de formas más o menos reduccionistas de proyectos políticos contrarios”, aunque no abundó en el tema.
Jorge Alcocer, consejero de la Comisión Ejecutiva de Negociación y Construcción de Acuerdos (CENCA), al igual que Molinar y Abascal, se pronunció a favor de la dicotomía izquierda-derecha y criticó a ésta última tachándola de poco laica. “El Estado laico es algo que simplemente no pasa por la garganta de los panistas” propuso, por lo que temas como el aborto y la Ley de Convivencia representan verdaderos tabúes.
Habló del conservadurismo derechista dando varios ejemplos del presidente Vicente Fox y, recientemente los gobernadores de Jalisco y Guanajuato que han construido iglesias con el dinero del erario público. Disculpó el conservadurismo de la izquierda como una desafortunada herencia del Partido Institucional Revolucionario (PRI).
Ahora entonces, hay que partir de la idea que tanto derecha como izquierda se caracterizan por ser conservadoras. Al respecto, Francisco Valdés Ugalde, presidente del Consejo Superior de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), expresó que cuando hay intereses de por medio, la izquierda y la derecha se unen para protegerlos. Por ello, el progresismo y el conservadurismo no son características distintivas de la izquierda y la derecha respectivamente, sino elementos de ambas.
Por su parte, Macario Schettino, director del área de Negocios del periódico El Universal, aseveró que en México no existen los paridos liberales, sólo conservadores y, así continuará hasta que la población decida cambiar su pensamiento.
Es decir, que hablar de derecha e izquierda no es posible pues hay una mezcla entre ellas “y es que todos cuando tienen privilegios acaban queriendo conservarlos”. Ambos grupos proponen cambios pero también los frenan cuando afectan sus intereses particulares, “no hay partidos liberales en México, puros conservadores”.
Para Alfonso Lujambio, presidente del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI) y Roger Bartra, investigador emérito del IIS, la ideología integrista y la exaltación de la identidad nacional son lastres que sufre “el corazón de la vieja derecha”, que desgraciadamente la identifican al ser sus características primordiales.
Muy a pesar de que Bartra mencionó que la diferencia entre izquierda y derecha en estos momentos residen en la economía de mercado (que sería un tercer lastre), reconoció que los dos anteriores determinan la ideología derechista al prevalecer el dogmatismo y lo antimoderno. Respecto a la exaltación de la identidad nacional planteó que en la cultura popular es donde los políticos refuerzan y apoyan sus posturas ideológicas, por eso la importancia.
Lujambio expuso lo que él considera el inicio de la transición del PAN hacia un partido moderado que sea de centro o centro derecha y aclaró que esto sucede desde 1965 con los panistas abstencionistas, liderados por Adolfo “Crisli” Ibarrola entonces presidente del partido. Posteriormente consideró: “el PAN vive una transición… pero hay un integrismo que sobrevive… coincido [con Bartra] que son lastres para la derecha panista la ideología integrista y la identidad en un pensamiento doctrinal”.
Rodrigo Guerra López, catedrático del Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana, reconoció el “lastre” del conservadurismo o ideología integrista. Tanto la “derecha e izquierda que son interpretaciones políticas de la política” han olvidado la defensa de la dignidad humana, sobre todo la derecha que se ha hecho pragmática y de un conservadurismo puro a pesar de estar basados en la perspectiva cristiana.
Soledad Loaeza definió a la izquierda y la derecha como etiquetas que ayudan a las personas a identificar las categorías políticas, a organizar la realidad y darle continuidad a los personajes. “La percepción de los polos políticos están bien identificados”, gracias a eso “se produjo una polarización ideológica en la ciudadanía” desde el 2000 reafirmándose en el 2006.
Contrariamente a todo lo anterior, Enrique Krauze, presidente de Clío y director de la revista Letras Libres, manifestó su inconformidad frente al vacío y pobreza conceptual dividiendo en derecha e izquierda, e instó a la posición académica ha discernir más no adjetivar o conceptualizar.
“Hay una pobreza conceptual a mi parecer reprobable”, pues a lo largo de la historia ha habido una hibridación entre supuestas derechas e izquierdas, términos que acuñan los académicos a ideologías políticas contrarias; lo verdaderamente relevante es “tener ideas prácticas y benéficas para la sociedad”.
“Los intelectuales de izquierda no aceptan que pueda haber una derecha moderna” destacó Jorge Castañeda, ex secretario de Relaciones Exteriores del 2000 al 2003, es por esto que se hizo latente el odio hacia Vicente Fox, porque él representó el fin del priísmo y el cambio a la democracia a través de la derecha y no de la izquierda revolucionaria; lo poco culto que era el expresidente fue el pretexto para atacarlo, sino ¿por qué no atacaron a otros presidentes de igual forma ignorantes como Luis Echeverría? Y sin más al respecto, Castañeda dejó sus propuestas sin profundizar en definiciones y conceptos.
Hasta el momento, todos los participantes definieron a la izquierda y la derecha como posturas políticas contrarias para identificación social, de las cuales, la derecha se caracteriza por el conservadurismo o ideología integrista y su íntima relación con los preceptos católicos.
Por tanto, no se puede dejar afuera un tema importante: la Iglesia, mismo que también salió a relucir durante el seminario. Para empezar hubo una fuerte critica hecha por Fernando González, doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de París e investigador del IIS, hacia las sociedades reservadas mejor conocidas como El Yunque y su vinculación directa con Acción Nacional.
“La discusión no es saber si existe o no existe… sino saber cómo existe” El Yunque. Saber qué tipo de influencia tiene sobre las decisiones en materia pública como el rechazo al condón, la despenalización del aborto, el uso de la píldora del día siguiente, la eutanasia, entre otros. “El Yunque tiene el absoluto poder del PAN… y está metido en grupos empresariales”, recalcó.
Al respecto, Valentina Torres Septién, directora del Posgrado de la Universidad Iberoamericana, planteó que la educación privada, íntimamente relacionada con la Iglesia Católica en México y con El Yunque, es de derecha porque defiende el tradicionalismo, lo pasado, lo dogmático, busca conservar su ideología moralizante y sus privilegios.
“La Iglesia durante mucho tiempo ha luchado como defensora de la verdad… temía que al faltarles la educación doctrinal, las mentes de los niños se harían perversas” y olvidarían los principios morales y mandamientos religiosos que celosamente protege. Además, “al ser servidora de todos los hombres apela a su innegable derecho de crear escuelas para educar”. Por ello, la institución intentó la derogación del Artículo Tercero Constitucional en varias ocasiones, externó Torres Septién.
Ahora bien, se dijo que El Yunque es la parte política vinculada al catolicismo, entonces será importante considerar lo que Eduardo Ibáñez, investigador en Ciencias Políticas, propuso como políticos católicos. Éstos son “católicos que forman parte de la clase política y que aceptan su catolicismo” de manera pública. En México se desenvuelven bajo tres rubros: como católicos integristas, liberales o sociales.
Los católicos sociales “plantean el diálogo… están a favor de la democracia y son intransigentes”. Son los grupos a los que se les conoce como “uniones demócratas cristianas”.
Los integristas “son aquellos que ante varios acontecimientos plantean dinámicas de resistencia al cambio…son muy nacionalistas”, apoyan a los grandes monopolios, se ayudan de acciones paramilitares y simpatizan con la monarquía y gobiernos dictatoriales. Son conocidos como “conservadores radicales” que residen tanto en la derecha como en izquierda, y precisamente son los lastres de los que Bartra y Lujambio hablaron.
Finalmente, los católicos liberales no mezclan su fe privada con el discurso social, es decir, son creyentes pero no promueven las ideas católicas en las que creen. A éste grupo corresponde “la mayoría de los políticos mexicanos”, afirmó Ibáñez.
Ahora bien, que tal algunos ejemplos de católicos integristas que asistieron al seminario. Para comenzar Rodrigo Guerra, ya antes mencionado, el cual propuso la recuperación del “humanismo político” al cual definió “como el interés por el otro, los valores utilitarios y la convivencia fraternal y digna entre los seres humanos”.
Y un mejor ejemplo, con una solución para la política mexicana muy parecida a la anterior, fue Salvador Abascal, miembro activo del PAN desde 1962, quien sugirió la recuperación del servilismo político hacia la sociedad y el respeto a la dignidad humana a través de su proyecto “humanismo trascendental”, donde se propone entre otras cosas: la complementariedad de los individuos, la igualdad, la solidaridad, la justicia, la participación, la convivencia y la democracia.
En síntesis, los intereses particulares, la conservación de privilegios y de un pensamiento dogmático integrista han hecho de la extrema derecha e izquierda sus principales representantes. Justamente esos intereses tiene una estrecha relación con los medios fácticos, de manera particular con los medios de comunicación, a los cuales les llovió duro y tupido en el seminario, al considerarlos arcaicos, interesados, antidemocráticos, manipuladores y principales culpables de la ignorancia y desinformación de la gente.
Por un lado, Francisco Valdés mencionó, “no hay intención del ciudadano [de participar] por propagandismo y falta de información” lo cual remite a los medios de comunicación y a su falta de responsabilidad. “Los medios que tenemos parecen del pleistoceno”, pues se remiten a la parte dictatorial de los años 60.
Krauze los llamó antidemocráticos al tener “líderes de opinión caudillista con ideología hegemónica y vacío conceptual al dividir en derecha e izquierda”, mismo que excluyen y descalifican a quienes no comparten su forma de pensar y hacer política.
Y Salvador Abascal los tachó de manipulares y culpables de la desinformación e ignorancia que la mayoría de los mexicanos posee. “Hay que analizar el poder fáctico” que tiene gran relevancia económica, ideológica y cultural y que maneja a su antojo, a partir de sus intereses, programas de entretenimiento e informativos para proporcionar sólo lo que desea que los pobladores sepan, señaló.
Curiosamente, en un seminario donde se supone que se hablaría de democracia en México, ya que hasta el título lo propone, nunca se dijo nada. A lo sumo cuando Krauze les dijo antidemocráticos a los medios, o cuando la senadora Ortuño pidió a los demócratas identificarse con el PAN, o podría ser cuando Abascal lo menciona como una característica del “humanismo trascendental”, o que tal cuando Francisco Valdés hace referencia a la decepción de los mexicanos respecto a la democracia dando pie a la existencia de partidocracia y menor participación electoral, o quizá cuando Castañeda hizo referencia a la transición democrática a través de la derecha con la llegada del PAN a la presidencia.
La democracia nunca se definió, no se supo si hay o no en México, si está en transición o ya es un hecho desde hace tiempo, no se dijo sus características ni sus propósitos, a lo más se le mencionó como la “palabra bonita” que todos quieren incluir en sus discursos porque presupone algo benéfico para la sociedad, sin aclarar qué es lo que ofrece.

Nota informativa

LOS LASTRES DE ACCIÓN NACIONAL
Por Karina Moreno Rojas

¤ Concluyó el Seminario de Estudios Avanzados del IIS
¤ Bartra reconoce la existencia de católicos liberales, Lujambio discrepa.
¤ El PAN en transición hacia un partido moderado desde 1965.

México (Aunam) 28/04/08. Alfonso Lujambio, presidente del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI) y Roger Bartra, investigador emérito del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS), coincidieron en que la ideología integrista y la exaltación de la identidad nacional son lastres que sufre “el corazón de la vieja derecha”.
Durante la última sesión del Seminario de Estudios Avanzados: ciclo de primavera 2008 titulado Gobierno, derecha moderna y democracia en México, con sede en el IIS de la UNAM, Bartra aseguró que son tres los lastres de la derecha mexicana representada por el Partido Acción Nacional (PAN): la tradición católica integrista, la exaltación de lo nacional y el sector económico.
Por su parte, Lujambio afirmó: “son lastres para la derecha panista la ideología integrista y la identidad en un pensamiento doctrinal”. Y precisó que “el PAN vive una transición… pero hay un integrismo que sobrevive”.
Bajo el nombre Los lastres de la derecha, Bartra, coordinador del seminario junto con Francisco Valdés Ugalde, explicó que la derecha vive una crisis importante, pues desde el punto de vista de la tradición católica integrista, “lo moderno es contemplado como una amenaza” y el dogmatismo prevalece al priorizar “la necesidad de una enseñanza religiosa” para los niños.
“La derecha necesita valores absolutos para existir”, por ello hay rechazo al aborto, al matrimonio entre personas del mismo sexo, a la eutanasia, etcétera, pues defiende “la inalterabilidad de lo tradicional”, puntualizó.
Respecto a la exaltación de la identidad nacional, el doctor en Sociología por la Universidad Sorbona de París y miembro del Sistema Nacional de Investigadores mencionó que, en la cultura popular o identidad nacional es donde los políticos refuerzan y apoyan sus posturas ideológicas. Como ejemplo ofreció el caso del Partido Institucional Revolucionario (PRI), que legitimó su gobierno y autoridad basado en la identificación con el sector popular.
“Debemos de evitar la identificación popular para sostener la idea del dogmatismo en política, ya que provoca enfrentamientos y hace enemigos”, aseveró el ponente y dio preámbulo al tercer punto a analizar: el sector económico como lastre de la derecha.
Al respecto comentó que “el asalariado progresista [campesinos, obreros]” son excluidos y atropellados por los intereses de la derecha política, misma que se diferencia de la derecha social. Y definió a la primera como aquella “que usa recursos religiosos para legitimarse” y se ubica como contraria a las ideas de izquierda.
Bartra destacó, “estos aspectos fueron útiles flotadores, digo que son lastres hoy en día… quizá antes ayudaron para los votos, pero apelar a ellos actualmente no es útil… son lastres”
El autor del libro Culturas líquidas en la tierra baldía (2006) manifestó, “hay una derecha que va en bicicleta y otra en Cadillac”, es decir, que existe una derecha conservadora y otra liberal. “El viejo autoritarismo sigue presente… solamente el fortalecimiento de una izquierda democrática y de una derecha liberal [católicos liberales] puede llevar a un buen gobierno”, concluyó.
Contrariamente, Lujambio declaró “creo que no existen los católicos liberales”, si son liberales sólo son eso y no católicos al mismo tiempo. Durante su ponencia expuso lo que él considera el inicio de la transición del PAN hacia un partido moderado que sea de centro o centro derecha.
Planteó que los panistas abstencionistas de 1965, que estaban bajo la tutela de Adolfo “Crisli” Ibarrola, eran moderados. Estos pensaban que no debían participar en las elecciones de cualquier nivel, pues al no hacerlo el PRI (el partido oficialista) “se vería en aprietos” ya que necesitaban de partidos contrarios para legitimarse. El grupo participantista, pensaba lo contrario.
Gracias a que “Crisli” puso como condiciones para que Acción Nacional compitiera “que sus iniciativas sean dictaminadas y que no haya más fraudes al partido”, de 1962 a 1965 no se le cometió un sólo fraude electoral y más de 15 iniciativas fueron dictaminadas.
Es así, que con Adolfo “Crisli” Ibarrola al frente de la presidencia del PAN, al cual Lujambio consideró “el personaje más importante” que ha tenido el partido, se renuevan los conceptos principales de la doctrina panista al considerar: nación, persona, Estado, enseñanza, trabajo, economía, municipio y política y, agregando nuevos como: orden internacional, democracia, partidos políticos, familia y justicia. Al mismo tiempo que se eliminaron: orden, iniciativa, propiedad y derecho existentes de 1939 a 1965.
El ex Consejero del Instituto Federal Electoral (IFE), señaló que un concepto importantes es: Partidos políticos que “lleva a la pluralidad, idea que “Crisli” sostenía como ’diversidad de corrientes de opinión’… es una respuesta a los políticos integristas que lo odiaban” por negociar y no regirse por los preceptos católicos.
Posteriormente relacionó lo anterior con el contexto actual. Expresó que se puede llegar a negociaciones y acuerdos a través del diálogo “el problema son los extremos de la izquierda y la derecha que no permiten esa negociación”.
Añadió: “el PAN vive una transición… pero hay un integrismo que sobrevive”. Más adelante detalló “coincido [con Bartra] que son lastres para la derecha panista la ideología integrista y la identidad en un pensamiento doctrinal”.

27 de abril de 2008

Nota informativa

Desilusión intelectual con el PAN en la presidencia
Por Karina Moreno Rojas

¤ La ignorancia de Fox, pretexto de los intelectuales del odio hacia él.
¤ “La educación de la Iglesia es de derecha”: Valentina Torres Septién.

México (Aunam) 21/04/08. La salida del Partido Institucional Revolucionario (PRI) de la presidencia en el año 2000 por vía de los derechistas, representó una desilusión de los intelectuales izquierdistas pues esperaban que la “transición a la democracia” fuera por parte de la izquierda. Esto es la principal razón por la cual no se acercaron a Vicente Fox llegándolo a odiar, declaró Jorge Castañeda, ex secretario de Relaciones Exteriores de 2000 al 2003.
Por otra parte, Valentina Torres Septién, directora del Posgrado de la Universidad Iberoamericana, planteó que la educación privada, íntimamente relacionada con la Iglesia católica en México, es de derecha porque defiende el tradicionalismo, lo pasado, la conservación de la fe y la moral.
Ambos se presentaron en la penúltima sesión del Seminario de Estudios Avanzados: ciclo de primavera 2008 llamado Gobierno, derecha moderna y democracia en México, coordinado por Roger Bartra y Francisco Valdés Ugalde con sede en el Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la UNAM.
En ésta, Castañeda explicó las razones por las que hubo uniformidad por parte de los intelectuales y académicos con respecto al desprecio contra Fox. La primera es la “gran desilusión por la salida del autoritarismo priísta no por la izquierda sino por la derecha” representada en el Partido Acción Nacional (PAN). Y añadió, “Fox se convertía en un usurpador, porque no permitió la transición a la democracia por la izquierda sino por la derecha”.
La segunda razón es el origen de Fox, una persona “que aglutinaba todos los males… tenía características reprobables”, como ejemplos: los artefactos religiosos utilizados por él durante eventos públicos o ser el ex gerente de Coca-Cola.
La tercera se refiere a sus nulos conocimientos. “Fox era ignorante, inculto, medio mal hablado… era un iletrado”, aseguró el colaborador regular de los diarios Reforma, El País y New York Times. Un personaje con botas de charol que no sabía expresarse correctamente, pues discriminó a los negros y pronunció mal el nombre del escritor Jorge Luis Borges en el Congreso de la Lengua Española en Valladolid, donde fungía como representante de México.
Como cuarto punto está “la exclusión para escuchar intelectuales”, rodearse de ellos integrándolos en su gabinete fue algo que casi no se vio a excepción de la presencia del mismo Castañeda y de Francisco Valdez Ugalde. Por ello, nadie (ni sus propios secretarios) hablaban con Fox y los acuerdos no se daban por la falta de diálogo.
“Los intelectuales llegaron a detestar a Fox porque era detestable… fue un mal gobernante de principio a fin”, recalcó el autor, junto con Rubén Aguilar, del libro La diferencia (2008). Destacó que lo importante es, que los intelectuales no atacaron antes a otros presidente de igual forma ignorantes como Luis Echeverría Álvarez, quien al preguntar “quién mató al mar muerto fue motivo de burla durante los seis años de su gobierno”.
“Los intelectuales de izquierda no aceptan que pueda haber una derecha moderna”, es por esto que se hizo latente el odio hacia Vicente Fox Quesada, porque él representó el fin del priísmo y el cambio hacia la democracia a través de la derecha y no de la izquierda revolucionaria; lo poco culto que era el ex presidente fue el pretexto para atacarlo, concluyó Castañeda.
Bajo el título Derecha y educación en el siglo XX, Torres Septién expuso el papel de la Iglesia católica en la educación de México y aseveró que hay mayor cantidad de escuelas privadas, donde se imparte educación religiosa como La Salle (785 según estadísticas del 2003), que públicas (337).
Las principales diferencias entre éstas son dos: la gratuidad de las públicas frente al cobro de las privadas y la impartición de clases religiosas en éstas últimas “para inculcar ideología”. Esto se relaciona con El Yunque, que es el poder católico metido en la política, los cuales buscan educar ahí a sus hijos con la intención de formar a los próximos gobernantes que al llegar al poder impongan la religión a la toda la sociedad.
“La Iglesia durante mucho tiempo ha luchado como defensora de la verdad… temía que al faltarles la educación doctrinal, las mentes de los niños se harían perversas” y olvidarían los principios morales y mandamientos religiosos que celosamente protege. Por ello la institución intentó la derogación del artículo tercero constitucional en varias ocasiones, afirmó la ponente.
“La educación de la Iglesia es de derecha” porque defiende el tradicionalismo, lo pasado, lo dogmático, busca conservar su ideología moralizante y privilegios. Además, al ser “servidora de todos los hombres apela a su innegable derecho de crear escuelas para educar”, agregó la ex directora del Departamento de Historia en la Universidad Iberoamericana.
Y comentó que aunado a lo anterior, se desarrolla una problemática relevante: “la idea de la educación sexual… que se entiende [por la Iglesia] como el combate a lo moral e incapacidad de educación de los padres”.